Las vías de administración de los medicamentos
Consideraciones generales
Antes de tomar ningún medicamento debemos tener en cuenta estos cinco puntos:
- Lo debe tomar el enfermo que lo necesita. Un medicamento, necesariamente, debe ser para un enfermo y puede no servir para otro, ya que tiene una indicación y unas contraindicaciones que deben valorarse. Todo medicamento tiene una cara y una cruz, de modo que cada indicación se hará siempre que se tenga claro que los beneficios son superiores a los riesgos. Esto sólo lo puede valorar su médico. Cada enfermo es diferente y condiciona la idoneidad o no de los tratamientos.
- No hay que confundirse de medicamento. Se debe comprobar que es el correcto. Cada medicamento debe ir correctamente identificado, no nos pueden confundir ni con principio activo ni en dosis. Lo pondrá en el cartonaje, el prospecto y el blíster. No tenga pastillas sueltas (todas se parecen). Se debe leer detenidamente el prospecto de lo que nos tomamos antes de hacerlo.
- Se debe tomar el tiempo que le corresponde al caso. Para ejemplo, los antidiabéticos orales media hora antes de comer, no se puede romper la cadena del antibiótico, no puede haber tiempo de lapsus en según qué anticonceptivos, los medicamentos para dormir se deben tomar media hora antes, etc. Hay que respetar aquellos medicamentos que deben tomarse fuera de las comidas, como el caso del hierro, las tetraciclinas o los bifosfonatos. Otros deben tomarse con las comidas, como la griseofulvina por ejemplo. Pida la información adecuada a su médico o al farmacéutico. Si se olvidara de alguna dosis, es necesario que tome el medicamento tan pronto como se dé cuenta, aunque, si ha pasado demasiado tiempo, hay que esperar a la toma siguiente. No se debe doblar la dosis.
- Dosis correcta: es aquella que indica su médico.
- Vía de administración correcta: hay muchas vías de administración, como la oral, sublingual, bucal, tópica, transdérmica, inhalación, instilación ocular, rectal, vaginal o parenteral (subcutánea, intramuscular, endovenosa). Cada medicamento está preparado para ser administrado por una vía determinada y para que ejerza su acción de la manera más conveniente. Para cada vía de administración hay formas farmacéuticas diferentes. Es decir, por vía oral pueden ser cápsulas, comprimidos, comprimidos recubiertos, comprimidos efervescentes, masticables, suspensiones, soluciones, jarabes, elixires, etc. No haga manipulaciones, ni triture pastillas, ni haga mezclas sin consultar a su médico o farmacéutico previamente.